Agua simple para calmar la sed

0
139

Pablo Rodríguez Regordosa

Al platicar con la gente, me queda muy claro que los mexicanos tenemos sed de buenos gobernantes, que sean honestos y trabajadores. Tenemos sed de seguridad, sed de buenos empleos, sed de servicios públicos de calidad, sed de gobiernos que rindan cuentas, sed de contar con servicios públicos de calidad, pero sobre todo, tenemos sed de alcanzar un futuro de prosperidad y desarrollo en nuestro México.

 

Esa sed es la que los partidos y los políticos estamos obligados a paliar a través de programas y acciones de gobierno.

 

Lo que distingue a un partido de otro es la visión que tiene respecto de los problemas y las propuestas de solución.

 

Siguiendo la alegoría de la sed, digamos que la diferencia entre un partido y otro es la manera que concibe los problemas que causan la sed y la bebida que ofrece para paliarla a manera de propuestas de solución.

 

Lo que es claro es que los problemas que enfrenta la sociedad ahí están, aunque haya algunos que nos los quieran ver.

 

Los mexicanos estamos ávidos de encontrar la solución de los problemas. Estamos cansados de escuchar en el proceso electoral que se va a hacer una cosa y ver que pasada la elección se hace otra.

 

Por eso, además de sedientos, estamos hartos de que nos prometan vitroleras repletas de agua de sabor y pasada la elección quedarnos con los vasos vacíos.

 

Cada que empieza a anunciarse que se unirán el PAN y el PRD de cara a una elección, los opositores inmediatamente empiezan a vociferar que se trata de unir el agua y el aceite. ¡Vaya que están equivocados!

 

Los problemas que deben atenderse desde el gobierno no reconocen signos partidistas.

 

A quién le robaron su celular, a quién no encuentra empleo, a quién no le prestan servicios de salud, a quién le suben de precio el gas y la gasolina y quién no recibe agua o luz en su casa, no le importa el color del emblema del gobierno, ni el partido que lo postuló. Le urge la solución.

 

Por eso es que hemos trabajado en la constitución del Frente que une al PAN, al PRD y a Movimiento Ciudadano. Ojalá se hubieran sumado más partidos, pero las agendas electorales pesaron más que la convicción de atender pronto las necesidades de la gente.

 

El frente es el compromiso de exigirnos mutuamente que lo urgente e importante es atender los problemas que enfrenta la gente.

 

Lo urgente es que nuestras hijas puedan salir a la calle con seguridad, que nadie entre a nuestra casa a sustraer lo que no es suyo, que podamos encontrar empleo bien pagado, que la educación que reciben nuestros hijos sea de calidad, que los servicios de salud sean accesibles, que nuestra colonia o barrio cuente con los servicios públicos y que todo lo anterior se pague con los recursos públicos, que deben ser administrados con transparencia y honestidad.

 

El frente no es la unión del agua y el aceite, sino el compromiso de quitar el sabor que cada partido pone al agua y juntos paliar la sed de los mexicanos con agua simple.

Deja un comentario