La corona abollada

0
258

(Parte1)

 

Erick Almanza Ferrer

 

Martha Erika Alonso recibió la constancia de mayoría del Instituto Electoral del Estado (IEE) que, si las instancias judiciales federales no deciden algo diferente, la acreditarán como la primera gobernadora de Puebla…y eso quedó en segundo término.

Aunque sus opositores no puedan demostrar la existencia de un posible fraude para evitar que Luis Miguel Barbosa se alzara con la victoria de Puebla, quedó ya en ojo del huracán a nivel internacional como el Estado en donde la democracia dio un paso atrás para vivir una jornada electoral violenta y con mapacherías como el robo de urnas, tal cual sucedía hace 30 años.

En automático estos actos, hayan sido responsabilidad o no de la gobernadora electa, manchan su llegada y dejan una percepción de ilegalidad que le significará recibir una “papa caliente“ en las manos, que tendrá que enfrentar con un largo periodo de negociación pues además su administración se enfrentará a un gobierno federal, así como un poder legislativo federal y local, e incluso un gobierno municipal de la capital, completamente de oposición.

En la realidad Martha Erika Alonso llegará al poder pero “sin todo el poder” como sucedía antaño; los excesos y gastos injustificados, así como la manipulación de otros órganos como los electorales o el judicial , no se observan como posibles pues es el legislativo será el que los aprobará, al igual que el presupuesto y las cuentas públicas, algo que antes era mero trámite pues los diputados eran serviles del mandatario, pero hoy pertenecen a otro grupo político, el mismo que hoy la acusa de llegar al poder de forma ilegítima.

Amén de ello, aunque muy difícil, no es imposible que Morena logre echar abajo la elección y con ello su virtual triunfo, aunque ello implique sacrificar la cabeza de Luis Miguel Barbosa; algo que tampoco le es tan incómodo al partido de Andrés Manuel López Obrador.

(Continuará)

Deja un comentario