Crónica urbana

Crónicas urbanas: La mano dura de Doña Mago

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La petición de unos adolescentes ecologistas dio un vuelco inesperado. "La mano dura de Doña Mago", la Crónica Urbana de este día.

La petición de unos adolescentes ecologistas dio un vuelco inesperado. «La mano dura de Doña Mago», la Crónica Urbana de este día.

(crónica invitada)
Mayra Labastida

Me desperté con unas ganas enormes de fumar. Hace mucho no compro cigarros, dice un doctor que me encontré en la panadería, que tengo asma.

Pero hoy necesito fumar, así que me dispuse a salir a comprar una cajetilla de cigarros para saciar las ganas de inhalar el humo con nicotina que tanto me hace falta. Dejé de fumar porque mi tos es constante pero aún así quiero un cigarro.

La tienda no queda lejos, unas dos calles me separan. Cuando llegue un grupo de cinco jovencitos entre 12 y 15 años que intentaban convencer a la señora Mago, dueña de la tienda, les permitiera poner un bote para el deposito de pet. Alcancé a escuchar que doña Mago se oponía porque la gente lo iba a tomar de basurero en general y que al rato iba a tener moscas y cucarachas en su negocio.

Los jóvenes le argumentaban que el mundo estaba a punto de desaparecer y que debían tratar de ayudar un poco a la comunidad, que ellos se encargarían de limpiar el bote cuando se ensuciara y que estarían pendientes de recoger las botellas para venderlas.

Pero doña Mago no estaba en su mejor momento, (dicen que la engaña su marido), así que les pidió que no la estuvieran molestando y que se fueran porque tenía que atender (a mí que llevaba un rato escuchando la plática).

Los chiquillos molestos se fueron con palabras en la boca llenas de tristeza y coraje.

⁃ Doña Mago ¿qué tiene de malo? Le prometieron que ellos limpiarían.

⁃ ¡No, qué va! esos chamacos sólo andan viendo a quién meter en problemas. Mire usted, si lo que de verdad desean es que cambie el planeta deberían empezar por ellos mismos. ¿Usted sabe cuántos cubre celulares, junto con sus micas de protección, ocupan en el año esos muchachitos? Y no sólo eso, dicen que no debemos de consumir nada con popote, ¡por favor! esa juventud de los milenials es la que más contamina con todos los aparatos electrónicos que utilizan y que pasan de moda se vuelven obsoletos y terminan en la basura. Basura que también se comen las tortugas que andan en los mares. Pero eso sí, sólo porque en el face apareció el video de la tortuga con el popote en la nariz ¡ya que no haya popotes!

⁃ Pero doña Mago, por algo se empieza.

⁃ ¿Crees que estamos empezando el planeta? no mijo, así como lo dijeron ellos, ya estamos de salida. Para qué los dejo que en mi negocio pongan eso, que lo hagan en sus casas, que dejen de tomar refresco y tragar tanta porquería que vienen a comparar, no sólo es el pet y los popotes o las bolsas de plástico. Es toda una situación que viene de nuestra educación. ¿Sabes cuántas envolturas tiene uno de esos aparatos de videojuegos que les regalan?, ¡ah! pero ahí si no les incomodan los plásticos, ni el cartón. En mis tiempos qué me iban a dar permiso de perder tanto el tiempo, mírelos cómo están todos gordos, a dos de ellos ya los corrí por querer comprar cigarros. Estos muchachitos milenials son de modas, no saben ni lo que quieren. Hoy son los popotes, mañana es el temblor, pasado es la lucha por los animales. Y son los primeros en querer que el mundo cambie! ¿Sabe qué es lo que debería de cambiar? debería de cambiar la educación en sus casas, sus madres no les hacen caso, están formando parásitos de la sociedad, sólo esperando a recibir sus becas regaladas con promedios de cinco o seis. ¿Cuándo se había visto semejante estupidez? ¡Ah! Pero estos chamaquitos van a escuelas de paga y mire lo que son las cosas, mi nieta que va en escuela de paga hasta se ‘empiojó’ más en la escuela de paga que en la de gobierno. ¡Pues, claro! las mamás de las niñas ricas creen que su dinero les revisa las cabezas mientras ellas están el en gimnasio o el cafecito.

Como hilo de media doña Mago se siguió con un sermón que me hizo reflexionar que mis ganas de fumar eran producto de que mi madre no me hubiera puesto unas nalgadas como ella decía.

⁃ Perdón joven, ya lo entretuve con tanta cosa, pero es que estos chamaquitos me vinieron a despertar el chamucho ¿qué iba usted a querer?

⁃ Ya nomás unos chicles.

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