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Universidades poblanas carecen de normas contra acoso sexual

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Actualiza: 17/03/2020 a las 7:45am, se agrega segunda parte del artículo

La Ibero y la BUAP son las únicas que tienen un protocolo para denunciar ese ilícito; el secretario de Educación de Puebla reconoció la ausencia de esa herramienta en las universidades privadas

Jaime López

Como resultado de una revisión hecha por Ng Noticias, se concluye que en Puebla casi es inexistente la normatividad que atienda y sancione el acoso sexual en las instituciones de educación superior. Esto, porque solamente la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y la Universidad Iberoamericana (UIA) son las únicas que cuentan con un protocolo o reglamento en la materia.

En lo que respecta a la Upaep, esta institución implementó en recientes días un buzón de denuncias al respecto, tras la colocación de diversos tendederos en los que se pusieron los nombres de los presuntos acosadores que hay en sus aulas, pero no puede considerarse un protocolo como tal, ya que no establece reglas, procedimientos, infracciones y sanciones, sino que solo es un medio para interponer acusaciones.

No obstante, una estudiante de ese plantel católico, que prefirió la gracia del anonimato, destacó que hoy en día las denuncias van directamente a la secretaría general, luego se atienden con el personal psicológico de esa universidad, así como con sus abogados, el decano, el director de desarrollo humano y cualquier otra autoridad competente, si se diera el caso.

Agregó que, anteriormente, los catedráticos señalados de acoso solo eran cesados temporalmente, mientras que las acusaciones hacia sus figuras solo eran abordadas por los directores de cada facultad o por el decano.

Universidades particulares no tienen protocolos contra el acoso: Melitón Lozano

Por su parte, el titular de la Secretaría de Educación Pública de Puebla, Melitón Lozano Pérez, señaló que no existe un protocolo para denunciar violencia de género o acoso en las instituciones privadas de educación superior.

Ng Noticias: ¿Hay un protocolo en la SEP para denunciar violencia de género?

Lozano Pérez: En básica sí, pero en superior no.

El servidor público estatal indicó que la dependencia a su cargo no ha recibido ninguna denuncia por ese tipo de ilícitos, por tanto, no pudo dar a conocer una cifra al respecto.

«Hasta este momento nosotros no hemos recibido, aunque éstas denuncias de acoso tendría que tener el cauce judicial. Nosotros, en determinado momento vimos que en las marchas de pronto aparecían pancartas, aparecían leyendas, y creemos que eso es condenable. Si las jóvenes, las señoritas lo señalan, lo que tenemos que hacer es una condena, que no puede suceder eso, y ahora, orientarlas, cuáles son los cauces para que presenten su denuncia formal y se atienda, eso tiene que erradicarse», comentó.

Entrevistado la semana pasada en el salón de protocolos del Palacio Municipal, Lozano Pérez había comentado que la creación de la Fiscalía Especializada en la Atención a Delitos Contra Universitarios sería un «paso importante» para combatir o erradicar el acoso en educación superior, sin embargo, esa medida fue aplazada luego de la segunda reunión del Comité Estudiantil Interuniversitario de Puebla (CEIP) con el actual residente de Casa Aguayo, Miguel Barbosa Huerta.

Protocolo para atender la violencia de género en la BUAP, ¿sin sanciones?

Fue en mayo de 2019 cuando el rector de la máxima casa de estudios, Alfonso Esparza Ortiz, presentó de manera formal el protocolo para atender violencia de género en la BUAP.

En dicho protocolo se estipulan cinco instancias internas para denunciar esa problemática: las unidades de género en unidades académicas y administrativas (UG), la Dirección de Acompañamiento Universitario (DAU), la Defensoría de los Derechos Universitarios (DDU), la Oficina de la Abogada General (OAG), y la Comisión Especial de Género del Honorable Consejo Universitario (CEGHCU)

Las instancias en cuestión canalizan a las víctimas a la DAU, en caso de que sean estudiantes, o al Hospital Universitario de Puebla (HUP), si son administrativas o docentes.

Se atienden cuatro tipo de conductas o comportamientos: verbales, no verbales, físicos y digitales. En los primeros se incluyen la emisión de comentarios, bromas, burlas o chistes, con relación al estado civil, la vida privada o sexual de las personas, así como su anatomía, que contribuyan a la especulación o al rumor sobre las personas a quienes se les realizan.

También se investigan las manifestaciones con intención sexual, insinuaciones, invitaciones o propuestas para tener una cita dentro o fuera del espacio universitario, con el fin de obtener u otorgar alguna calificación, un ascenso en el empleo, un incremento salarial o una dispensa de tareas o trabajos escolares.

Igualmente, se revisan las denuncias contra insultos o humillaciones públicas o privadas sobre la forma de realizar el trabajo, el desempeño académico, así como también con relación al comportamiento sexual de las personas.

Sobre las sanciones a los victimarios, el protocolo de la máxima casa de estudios solamente destaca extrañamientos o amonestaciones para académicos o trabajadores, así como suspensiones temporales o definitivas en caso de que los agresores hayan sido alumnos.

Asimismo, los primeros son exhortados a realizar un taller de mínimo 20 horas en el que se capaciten sobre temas con perspectiva de género.

Sin embargo, fuentes consultadas por este reportero dijeron que las sanciones por acoso o violencia de género las establece la Abogada General de la BUAP conforme a su criterio.

Precisaron que el protocolo de la máxima casa de estudios también puede ser utilizado por la comunidad que integra sus preparatorias, espacios en donde últimamente han surgido muchas denuncias relativas al particular.

«Van desde la rescisión del contrato, en el cual realmente no los corren, ellos firman su renuncia, porque si los corren les deben de dar su indemnización. A veces les hacen cambio de adscripción, los cambian de facultad , prepa o lugar de labor, o los ‘castigan’ de seis a ocho meses, pero regresan a la prepa», acotó una integrante de la preparatoria 2 de Octubre, que también prefirió el anonimato.

Este reportero buscó la opinión de la abogada general de la BUAP sobre los señalamientos de acoso en esa casa de estudios, sin embargo, no se logró ninguna comunicación con ella.

Ibero, pionera en protocolos para atender la violencia de género

La Universidad Iberoamericana de Puebla fue la primera institución de educación superior en la entidad en implementar un protocolo contra la violencia de género y el acoso.

El objetivo de ese protocolo es intervenir, investigar, sancionar y reparar el daño de las víctimas de diversos tipos de violencia, por ejemplo, sexting, violencia sexual, violencia docente, discriminación, violencia física y violencia psicológica.

La Procuraduría de Derechos Universitarios, la Mediación universitaria y el Tribunal Universitario son las tres dependencias internas que dan seguimiento a las denuncias contra el acoso en la Ibero Puebla.

Foto de portada y video : Erick Almanza

Lucha estudiantil y de mujeres destapan cientos de casos de acosos en escuelas

(primera parte)

Las recientes protestas estudiantiles en Puebla, acontecidas entre finales de febrero y principios de marzo, desembocaron en la revelación de múltiples casos de acoso y violencia de género padecidos por las alumnas de diferentes instituciones de educación superior.

De ese modo, las marchas y el paro de actividades demandando justicia por los universitarios que fueron ultimados en el municipio de Huejotzingo se volvieron el antecedente inmediato de la difusión pública, por parte de alumnas de la BUAP, UPAEP, ITP (Instituto Tecnológico de Puebla) y Colegio La Salle, entre otros entes educativos, de los nombres de docentes y administrativos que han violentado verbal o físicamente a dichas alumnas.

La manera en la que concretaron sus acusaciones fue mediante el montaje de los denominados tendederos de los acosadores, una especie de tribuna anónima, conformada con fotos, cartulinas y carteles, en los que se visibilizan las expresiones utilizadas para cosificarlas o acosarlas.

Con relación a la máxima casa de estudios, las facultades de Ingeniería Química y Comunicación fueron los primeros espacios en los que diversas alumnas sacaron a la luz el hostigamiento sexual que han padecido en las aulas.

Luego entonces, algunos de los profesores más señalados por las féminas de esas facultades fueron Sergio J., Rafael F., Christian H. e Iván Gerardo D. Los dos primeros pertenecientes a la Ingeniería Química; los dos últimos, a Comunicación.

En un sentido similar, la Escuela de Artes Plásticas y Audiovisuales (ARPA), publicó un pliego petitorio propio, dirigido tanto al Ejecutivo estatal como a las autoridades de la máxima casa de estudios, en el que se incluyó un apartado sobre el acoso y la violencia de género.

Por su parte, estudiantes de Filosofía y Letras, Medicina, Zootecnia, Biología, así como de algunas preparatorias de la BUAP (Enrique Cabrera y 2 de Octubre), también colocaron sus tendederos de acosadores. Igualmente, denunciaron intimidación e intentos de soborno por parte de algunos de los acusados.

Respecto al Colegio La Salle, medios de comunicación locales indicaron que el respectivo tendedero de acosasores, el cual también incluyó alumnos, fue de breve duración, pues estuvo colocado apenas 30 minutos.

Trascendió que personal de dicho instituto fue enviado a retirar dicho tendedero casi inmediatamente después de su instalación.

En el caso de la Upaep, alumnas denunciaron censura parcial a su tendedero, pues directivos de ese plantel privado les habían ordenado poner únicamente las iniciales de sus presuntos acosadores.

Sin embargo, el Colectivo Diversidad Águilas aclaró vía sus redes sociales que, finalmente, sí se les autorizó poner los nombres completos de sus presuntos victimarios.

Cabe destacar que uno de los nombres más mencionados fue el del director de la carrera de Cine y Producción Audiovisual, Alfredo N., que también ha sido objeto de acusaciones por otros motivos, como amenazas o retrasar indebidamente procesos de titulación.

Pasando al ITP, el tendedero de acosadores fue instalado por un par de días, 11 y 12 de marzo, aunque durante un lapso demasiado corto, ya que las alumnas advirtieron que podría haber el riesgo de que se infiltraran individuos ajenos a su movimiento.

Pese a que la presencia de dicho tendedero fue promovido en las redes sociales de ITP Serv, no se autorizó el ingreso de la prensa a sus instalaciones, bajo el argumento de que se debía llevar un oficio firmado por el medio de comunicación interesado.

Acerca de la Universidad Iberoamericana de Puebla, las alumnas de este instituto jesuita echaron mano del pizarrón colocado en uno de los edificios principales para señalar a sus acosadores, entre los cuales se citó de manera reiterada a Ulises A., Joshua L., y Rafa R.

Es oportuno mencionar que este reportero consultó a algunas universitarias de la BUAP y de la Upaep, quienes coincidieron en que de nada sirve tener seguridad fuera de sus planteles educativos, si la violencia hacia ellas es ejercida en los salones en donde reciben clases.

Sus testimonios, así como la existencia o no de protocolos para denunciar violencia de género en sus institutos, serán abordados en una próxima entrega.

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