Los RitualesultimaÚltimas noticias

Los rituales del caos: el millonario debate que decepcionó

0

El debate organizado por el Instituto Nacional Electoral tuvo un costo de 9.3 millones de pesos, dinero que al final no se convirtió en un ejercicio realmente democrático.

Erick Almanza

No, no hubo debate. No importó que el formato fuera distinto a los acartonados esquemas de antaño, pues aunque hubo una mayor dinámica y cuestionamientos directos a los candidatos, en este ejercicio no se confrontaron proyectos, a lo mucho se mostraron las debilidades en la retórica de los tres candidatos que no dieron cifras concretas que hicieran viables sus planes, tres personajes que nunca lograron aterrizar el know how.

Cierto fue que, a diferencia de lo que sucedió en la contienda por la presidencia de México, en esta ocasión sólo hubo uno y no tres debates, lo que limitaba el profundizar en las propuestas, pero también es verdad que sí existió la oportunidad de exponer y dar mayor certeza del plan de gobierno que se pretende llevar a cabo, sin embargo, no fue así. Al final el encuentro brilló más por lo estéril de las presentaciones, incluso de los ataques … simplemente no hubo golpes contundentes.

Al principio Luis Miguel Barbosa parecía poder ganar el ejercicio. Con gesto adusto y mirada que bien pudiera interpretarse como déspota, mascaba algo durante su presentación. Comenzó con los embates contra el exrector de la UDLAP, asegurando que Enrique Cárdenas llegó derrotado y por eso se centra en la guerra sucia, agregando que el candidato es fifi y que es una fichita, pues tiene un enriquecimiento inexplicable para su vida de académico. 

Luis Miguel Barbosa

Sin embargo, no era nada que no hubiera dicho antes. De sus propuestas poco fue memorable, habló del fortalecimiento al desarrollo regional para la actividad productiva, el comercio, el campo y la atracción de inversiones, pero nunca logró explicar cómo hacer que sus proyectos fueran financieramente factibles.

Fue una presentación enfocada en la defensa, el contraataque y la evasión.

Nunca respondió al reto de Enrique Cárdenas de dejar la candidatura si se demuestra que su estilo de vida no corresponde a sus ingresos. A pesar de representar a la izquierda, evadió la pregunta expresa de la periodista Patricia Estrada en torno a si apoyaría el derecho a la mujer de decidir sobre su cuerpo, incluyendo el aborto. Tampoco se pronunció por el matrimonio entre personas del mismo sexo, así como por el permitirles adoptar; sólo dijo que “no iba a polarizar y que el Congreso decidiría”.

El candidato incluso perdió los estribos por un momento ante la provocación del candidato del PRI, Alberto Jiménez Merino, quien mostró una fotografía del exsenador en camaradería con el exgobernador Rafael Moreno Valle. En respuesta, Barbosa le exigió que diga dónde se esconde su mentor, el otrora jefe del ejecutivo Mario Marín Torres, actualmente prófugo de la justicia. 

La mesa entonces estaba puesta para Enrique Cárdenas, pero el académico demostró que el debate no es lo suyo. Trastabilló en repetidas ocasiones y buscaba con ahínco las respuestas en sus escritos de apoyo, olvidando que estaba frente a cámaras que rara vez observaba. Incluso se mostró dubitativo al ser cuestionado en torno a qué “proyectos de muerte” frenaría. ¿Proyectos de muerte? preguntó, cual si no entendiera de qué se hablaba.

Enrique Cárdenas

De su proyecto, algunos puntos se observaron factibles , como fue el que se subsane el déficit de policías ministeriales y ministerios públicos, multiplicando por cinco el número actual de éstos. Empero, la falta de firmeza de su exposición y de argumentos numéricos, hundió todo.

Amén de ello, dedicó gran parte de su tiempo a señalar que Barbosa ha traicionado a todos, incluyendo al propio Andrés Manuel López Obrador, «no es de fiar, por eso ni Obrador confía en él (…) a los de Morena les digo que Barbosa no es Obrador», sostuvo. Insistió en que el nivel de vida del exsenador no corresponde con sus ingresos, principalmente su casa en Coyoacan, «ya que dice que tengo un hotel de 100 millones de pesos, le cambio su hotel por su casa de Coyoacán», dijo. 

De Jiménez Merino hubo aún menos que decir. Un candidato que se notó gris con el sonsonete de los políticos del siglo pasado. De lo más rescatable fue su pronunciamiento por crear la Fiscalía de delitos contra la mujer y de género, así como promover cadena perpetua a violadores y homicidas.

Alberto Jiménez Merino

Concluyó el ejercicio y, siguiendo la tradición, todos se autoproclamaron vencedores, pero no… no fue así, en la realidad todos perdieron, y el principal perdedor fue el ciudadano que no encontró diferencial alguno de las pobres pero costosas campañas que se han tenido al momento; un debate que no fue debate, 9.3 millones de pesos prácticamente echados a la basura.

Compartir ahora

Afirma Enrique Cárdenas Sánchez haber ganado el debate

Entrada anterior

Encuestadora afirma que Miguel Barbosa ganó el debate

Siguiente entrada

También te puede interesar

Comentarios

Deja un comentario

Más en Los Rituales