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Los viene – viene, los invisibles; los que no valen una moneda

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Con la pandemia y con el Hoy No Circula su actividad sólo les dejan 100 pesos al día, pero deben pagar 30 pesos por laborar todo el día, con eso pagan renta, comen y mantienen su casa

Jesús Peña

El coronavirus afecta principalmente a los más necesitados, a los que no tienen prestaciones, a los que dependen de las propinas y los que muchas veces se sienten ‘invisibles’.

Son los famosos ‘viene – viene’, que trabajan 12 horas por unos 100 pesos, que ni siquiera son todos para ellos.

Un grupo de estos trabajadores, accedieron a hablar con NG Noticias, bajo la condición de no revelar sus nombres ni el lugar donde laboran, pues aseguraron que de hacerlo  perderían su fuente de ingresos que, aunque paupérrima, es lo único que tienen.

“Sí nos afecta todo esto, porque no tenemos sueldo de la tienda, vivimos de la propina, de lo poco que nos dejan los clientes, y no nos alcanza. Antes de la pandemia salía para sostener a la familia, esta semana que empezó el Hoy No Circula, pues menos movimiento hay”, dijo uno de los entrevistados.

Este grupo de cinco hombres, cuatro jóvenes y un mayor de edad, todos con cubrebocas sencillos, dice llegar a las 9:00 de la mañana y termina su jornada a las 21:00 horas, lapso en el que sacan de 80 a 100 pesos, cuando antes ganaban entre 150 y 180 pesos, pues de recibir propinas de cinco pesos, ahora les dejan de uno a dos pesos.

En tanto, los gastos en la casa siguen igual o incluso suben. Otro de los ‘viene – viene’ dijo tener dos hijos, quienes desayunaban en la escuela, pero ante la suspensión de clases ahora hacen sus tres comidas en casa, mientras que los apoyos del gobierno estatal no les llegan.

“Vengo de Hueyapan, junto con mi hermano. Vamos enviando lo poco que vamos ganando, pero a veces en tres días sólo tenemos 250 pesos. Mi esposa es sólo ama de casa, también borda chales y uno lo vende 200 pesos, lo hace en sus ratos libres y tarda en hacer uno entre 15 y 20 días”, comentó.

A ello hay que agregar que los que vienen de otro municipio deben rentar un cuartito, lo hacen entre cuatro o cinco personas, sólo para dormir y por lo cual pagan entre 1,200 a 1,500 pesos.

“Enviamos a la casa entre 400 y 500 pesos, pero antes eran de 800 a 900. Yo tengo esposa y dos niños, uno de 10 y otro de cuatro años, que van en quinto año de primaria y el otro en preescolar”, recordó.

Ello contrasta con su estilo de vida anterior, pues antes trabajaba en una empresa textil, la cual cerraron con la pandemia. Desde hace mes y medio se trasladó a Puebla capital para ganar 80 pesos al día, cuando en su tierra recibía de mil a 1,200 pesos semanales, dependiendo de la carga de trabajo, pero sin pagar renta.

Los invisibles

“Aquí la vida es difícil, para mí y todos los compañeros. Es complicada esta vida y se sufre mucho. Estamos expuestos a todo, aquí llegan los clientes más amables, estrictos y violentos, el que te saluda y el que te ignora, que no dice nada, que te hace sentir invisible”.

Este ‘viene – viene’ de 31 años de edad, quien dice añorar los días en que recibía propinas de hasta 10 pesos, agrega: “Yo no me siento invisible, porque sé que estoy vivo, respirando, estoy en persona, pensando en la familia, pero hay quien te trata como si no estuvieras”.

Asegura que hasta el momento no han recibido ningún apoyo, especialmente de las despensas anunciadas por las autoridades municipales y estatales, pues nadie que las reparta ha llegado a ofrecerles ayuda, tampoco a sus familias.

Por eso, asegura que una vez que acabe la pandemia de coronavirus probablemente se regrese, porque “es complicado vivir en la ciudad, son muchos gastos. Mis respetos a los ‘viene – viene’, porque se la rifan para sacar 60 pesos al día”.

Con lo mínimo

El papá de dos de los ‘viene – viene’ precisó que aunado a lo poco que ganan, hay que restar lo que deben pagar por ‘derecho de piso’.

Y es que la empresa que administra el estacionamiento del centro comercial en que laboral les cobra 10 pesos por turno, es decir 30 pesos al día por trabajar 12 horas, pero -además- a la semana deben dar 50 pesos extras.

“No tenemos seguro, no tenemos sueldo, nada. De las propinas debe salir todo. Imagine que de 100 pesos que llegamos a sacar ahorita, hay que pagar 30 pesos, nos quedamos con 70, pero también hay que apartar para el pago de la semana. De lo que sobra comemos, pagamos renta y mandamos a la familia”, declaró.

Indicó que en el lugar donde rentan hay una estufa, en la cual aprovechan para hacer algo de comer, algo sencillo, aportando entre cuatro personas de 25 a 30 pesos. A veces alcanza para hacer tres comidas al día, a veces sólo para hacer una.

“De mis hijos, dos están aquí conmigo, porque tienen familia y pues de no ganar nada allá en Hueyapan a algo, aunque sea una miseria, pues nos venimos. Pero tengo esposa, aunque tengo una hija chiquita que va en bachillerato y… pues no alcanza”.

 

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