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No a la reelección, debemos ser autocríticos: Bracamonte

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Actualiza: 27/10/2020 a las 18:10 hrs, se agrega Tercera parte de la entrevista

(TERCERA PARTE)

Reconoce que hay pendientes y que ello se debe a que Morena no es puro, sino un partido de varias corrientes, aunque confía en que con la elección interna “ya dejemos de impugnar”

Jesús Peña
Jesús Peña
Reportero NG Noticias

Al ser cuestionado sobre si la alcaldesa de Puebla, Claudia Rivera, debería buscar nuevamente la nominación en 2021, Mario Bracamonte González responde:

Soy partidario que no haya reelección, porque el ejemplo del propio presidente (Andrés Manuel López Obrador). Es un asunto ético, de un principio maderista de no reelección, de dar paso a otros compañeros y a la sensatez. Hay alcaldes y diputados que no los escucho ser críticos, no prestan oídos a la ciudadanía. No debemos insistir en proyecto personales”.

En entrevista con NG Noticias, el delegado en funciones de presidente estatal de Morena que fue separado del cargo y tiene impugnada esa decisión, comentó que más que buscar repetir en el puesto o buscar un nuevo cargo, los morenistas deberían buscar la autocrítica, basado en su conducta y resultados, no sólo argumentar principios que no practican.

Hay ajustes y deficiencias, por ejemplo, en el Congreso, que pueden ser corregidos. No calificaría ni con números, ni con término de bien o mal, pero sí reconocer que hay pendientes”, apuntó.

Entre esos temas en los que aún hay que trabajar –dijo– está la profesionalización de los diputados, especialmente en el dominio de la técnica parlamentaria, pues hay evidente desconocimiento de las estructuras jurídicas.

Otro es la desprivatización del servicio de agua, pues fue promesa de campaña en 2018, aunque aceptó que hay complejidades legales, pero aclaró que los intereses públicos no deben estar regidos por intereses privados.

Agregó que la postura del gobernador Miguel Barbosa respecto al matrimonio igualitario y el aborto es sensata y acorde a lo expuesto por López Obrador, pues si bien no se trata de dogmas, sí son asuntos opinables que generan polarización social, por lo que la salida es la consulta popular, para que sea la mayoría de la sociedad quien decida.

Morena no es puro, es convergencia de muchas mentalidades y corrientes, hay católicos, evangélicos, gente sin religión, librepensadores… nuestra mentalidad no es monolítica. Hay que establecer como prioridad lo que atiende al interés de la mayoría y no de grupo, no porque las minorías no sean importantes”.

Si a mí me dicen qué es lo más importante, pues es la vida. Los asuntos de seguridad son relevantes porque la pérdida de una vida humana tiene importancia jurídicamente, moral y ética. Debemos ir por los más olvidados, que son la imagen más viva del régimen neoliberal y de la doctrina inhumana”, declaró.

Bracamonte González agregó que son un partido joven, al que le hacen falta cuadros formados, organización, que sirvió al propósito de llevar a López Obrador a la Presidencia de México, pero luego perdió un poco de sentido.

No obstante, aseguró que para 2021 ve un presidente fuerte, con una popularidad que tiende a subir, con una oposición ayuna de ideas, sólo con ataques viscerales e insultantes, pero advirtió que los morenistas no pueden estar, como en 2018, esperanzados a que la figura de Andrés López los va a arrastrar.

En ese sentido, consideró que las derrotas electorales en Coahuila e Hidalgo sí son una advertencia para Morena, porque no está concentrado en lo verdaderamente importante, que es la gente, sino que está metido en sus conflictos internos.

Respecto al proceso interno, cuya tercera encuesta dio como ganador a Mario Delgado para la dirigencia estatal, indicó que lo que espera primero es que “ya dejemos de impugnar, debemos sentarnos y llegar a acuerdos, que para eso es la política”.

Reconozcamos y trabajemos con quien quede, para dar sentido y propósito para que no nos sucedan estas desgracias. Ambos deben reestablecer.

Sobre su papel para 2021, Mario Bracamonte indicó que tiene legitimidad, trabajo partidista con o sin cargo, por lo que respaldará a Morena con convicción obradorista.

Estaré donde se me necesite, soy un soldado, no busco prebendas económicas, ni cargos, ni relumbrón, no tengo conflictos emocionales, yo quiero servir a mi país donde sea más útil. No considero que una candidatura sea lo más adecuado, aunque no estamos sobrados de juristas en el Congreso. Los políticos nuevos tienen que surgir de la clase ordinaria, porque los de hoy están podridos. Soy partidario de una renovación total”, concluyó.

Morena tiene una tendencia heredada al sectarismo: Bracamonte

(SEGUNDA PARTE)

Mario Bracamonte González asegura que la exposición mediática no significa que un partido esté vivo, lo que le da esa condición es el trabajo en tierra y Morena necesita más trabajo de bases, popular.

Para muchos, que el partido esté vivo es entrar en el conflicto que hay en Puebla, que es evidente, entre gobierno estatal y de la capital. Eso es algo contraproducente, pues ambos grupos tendrán motivos y razones. PAN y PRI declaran mucho, todas las semanas, pero dejaron de trabajar y no tienen bases”, dijo en entrevista con NG Noticias.


Reconoció que Morena necesita unidad, porque tiene una “tendencia heredada” de otros partidos al sectarismo. En ese sentido, destacó que su administración avanzó mucho en unir al Comité Estatal y al Consejo Nacional, sin recursos.

Estuve un año efectivo (al frente del partido en Puebla) y realmente me dejaron trabajar tres meses. Hay críticas injustas, porque tratamos de levantar estructura, pero estábamos rebasados, porque algunos dirigentes decepcionaron y sí se habla de imposiciones en candidaturas. Ante esto lo que debemos hacer es recuperar a la militancia, pero el Instituto de Formación no arranca”, dijo.


Agregó que bajo su gestión se fomentó la vida partidaria en lo más auténtico y transparente, obedeciendo a lo que Andrés Manuel López Obrador ha dicho: no dejarse arrastrar a conflictos que perjudicarían a partido.

Los actuales dirigentes (Édgar Garmendia y Carlos Evangelista) están activos, pero en incoherencias e inconsistencias. Evangelista ha declarado quién es candidato y quién no, eso es completamente antiobradorista, antestaturario e inmoral. Sirven a intereses particulares. No hay sustancia. Para tener partido hay que tener militancia organizada, unidad y formal”, apuntó.


Bracamonte González recordó, por ejemplo, que al frente del partido denunció ante la Comisión Nacional de Honor y Justicia de Morena a la secretaria de Finanzas, Isabel Lugo, por diversas irregularidades, pero la principal fue por trabajar en ayuntamiento y dentro del partido, lo cual está prohibido en los estatutos.


Incluso la calificó como una aviadora que cobraba 30 mil pesos mensuales en el gobierno de la capital poblana. Ello –indicó– es una muestra de lo que Morena no es y no debe permitir.

Morena hoy está dañado por sus propios dirigentes: Bracamonte

(PRIMERA PARTE)

Sin odios, ni resentimientos, Mario Bracamonte aseguró que, si ha impugnado su destitución, y por ende sigue ostentándose como delegado en funciones de presidente estatal de Morena en Puebla, es por la defensa de los principios ante el grave daño que las dirigencias nacionales y estatal han hecho.

En entrevista con NG Noticias, en sus oficinas, aseguró que Alfonso Ramírez Cuéllar, presidente nacional interino, le ha hecho un grave daño a Morena, junto con Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional, pues eliminan los nombramientos que hizo Yeidckol Polevnsky como dirigente interina como una especie de purga que calificó de antiestaturaria, ilegal, absurda y poco honrada”.

Yo tengo militancia desde 2006, con el gobierno legítimo de Andrés Manuel López Obrador. Hay gente que acaba de llegar y se siente con más derecho. Fui elegido en 2012 consejero estatal y luego fui titular de la Comisión de Honor y Justicia en el estado, cargo que ya no existe, sólo nacional, luego solicité licencia y desempeñé varios cargos”.

Luego –agregó– fue invitado por Yeidckol Polvensky a principios de febrero de 2019 para dirigir al partido en Puebla, un trabajo que describe como de resistencia y decoroso, durante el cual la transparencia llegó a 97 por ciento y enfocado en la organización interna, porque tras el triunfo electoral de 2018 el partido quedó sin estructura.

Soy el delegado en funciones de presidente, respaldado por la reforma a estatutos de 2018. En el caso de Puebla el dirigente era Gabriel Biestro, pero asume como diputado local y deja no sólo vacante presidencia del partido, queda inoperante y con Édgar Garmendia como secretario general y como secretaria de Finanzas está Isabel Lugo”, recordó.

Después vino el proceso interno de Morena, que consideró “un desastre”, debido a que el padrón tenía a más de 3 millones de afiliados, pero ante el Instituto Nacional Electoral no eran más de 250 mil, pues nunca se cumplió con la obligación de credencializar.

Explicó que Morena fue a un proceso interno con vicio grave de nulidad desde el inicio, pero además las asambleas fracasaron, pues los mismos participantes las reventaron, por eso las celebradas en Puebla las impugnó el propio Bracamonte.

Con la llegada de Ramírez Cuéllar se suponía que habría renovación, pero no la llevó a cabo, dilató el proceso y luego argumentó la pandemia de coronavirus, pero las encuestas ya las había propuesto López Obrador, pero no le hicieron caso”.

“Ramírez Cuéllar dice, y nadie ha comprado, que el CEN resolvió la destitución de delegados en funciones, pero la supuesta resolución, que no conocemos, sólo fue a cargos de Presidencia, Organización y Finanzas, que son los puestos claves”, comentó.

Consideró que en su caso hubo un absurdo jurídico, pues donde se aplica la misma razón debe haber la misma disposición, el INE notifica la eliminación de su cargo al Instituto Estatal Electoral, por lo que inicia una impugnación que lo lleva a recorrer el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y acabar en el Consejo Nacional de Honor y Justicia de Morena, quien desecha el proceso al señalar que Mario Bracamonte no tiene legitimación jurídica y tampoco militancia.

En el proceso le privaron el poder de firma y con ello las prerrogativas, redujeron salarios a personal que trabajaba en el partido y hubo despidos injustificados, además Alfonso Ramírez le negó audiencia.

Además, inició otro recurso ante la Sala Regional de Ciudad de México, que fue remitido al Tribunal Electoral del Estado y el cual considera tiene muchas posibilidades de ganarlo para ser reinstalado en el cargo, aunque el Instituto Estatal Electoral ya lo reincorporó en su registro como delegado con funciones de presidente.

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